
Un Death Café ofrece un espacio cálido y acogedor donde las personas pueden reunirse a conversar abiertamente sobre la muerte, el proceso de morir, el duelo y el luto.
Al romper el silencio que rodea a nuestra mortalidad, quienes participan suelen descubrir una mayor sensación de conexión, perspectiva y paz. Estas conversaciones ayudan a reducir el miedo, inspiran a una reflexión profunda y nos impulsan a vivir de forma más plena mientras nos preparamos con conciencia para el futuro.
El Death Café no es un espacio de terapia, ni individual ni grupal. Tampoco es un lugar para dar consejos, a menos que alguien los solicite expresamente. La confidencialidad es fundamental, y cada participante es libre de decidir si desea compartir sus experiencias
En mis sesiones de Death Café, invito a los participantes a compartir sus experiencias, explorar sus pensamientos y emociones sobre la mortalidad, conectar con los demás y a hacer preguntas libremente.


UN ESPACIO CÁLIDO Y ABIERTO
Una plática entre café y té
El propósito es crear un espacio seguro y respetuoso para todos, compartiendo un café, un té y algo de tomar o comer. Aquí no hay una agenda fija; la única meta es tener una conversación honesta y abierta.
Por favor toma en cuenta que:
Un Death Café no es un grupo de apoyo para el duelo, ni un seminario educativo. Es posible que de vez en cuando, se proyecte un cortometraje o documental breve para abrir el espacio a la reflexión.
Beneficios de un Death Café
Reducir el miedo y el tabú en torno a la muerte: Hablar de ella nos ayuda a verla como parte de la vida.
Crear lazos y comunidad: Encontrará un espacio de pertenencia con personas que comparten las mismas inquietudes.
Inspirar a vivir con intención y planear el futuro: recordar nuestra mortalidad nos impulsa a valorar el presente y poner todo en orden.

