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Terapia de duelo

Acompañamiento compasivo en tu pérdida

Cómo te puedo ayudar

Acompañamiento individual

Apoyo emocional

Estrategias de afrontamiento

Sanación y búsqueda de significado

Un espacio para sanar el duelo por una pérdida o por un diagnóstico que te cambió la vida.

"¡Justo donde estás, ese es el lugar para empezar!”. 

 “Las personas en duelo, incluso aquellas que han presenciado la muerte aparentemente pacífica de un ser querido, a menudo necesitan contar su historia una y otra vez. Eso es una parte fundamental para transformar la experiencia que vivieron en un recuerdo, en lugar de revivirla como una realidad paralela cada vez que piensan en ella"

- Kathryn Mannix, 

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Duelo Anticipatorio

Para quienes se encuentran frente al final de su propia vida.

El duelo anticipatorio es el dolor que experimentan las personas que están asimilando la cercanía de su propia muerte. Mientras tus seres queridos se preparan para decirte adiós, tú te estás preparando para despedirte de todos y de todo lo que has conocido y amado.

Este es un duelo del que rara vez se habla y, sin embargo, es una de las experiencias humanas más profundas que existen. Es posible que estés viviendo el duelo por la pérdida de tus capacidades físicas y cognitivas, la pérdida de tu privacidad, de tu dignidad y de tu independencia. Quizá albergues temores sobre el sufrimiento, te preocupen las personas que dejas atrás, sientas el peso de las cosas que quedaron sin decir o sin terminar, o te abrume la realidad misma de la muerte.

Tú mereces el mismo apoyo compasivo que todas las personas que te rodean.

Te ofrezco un espacio tranquilo, libre de juicios, donde puedas hablar con total honestidad sobre todo lo que estás sintiendo, al ritmo que sea ideal para ti.

Duelo Anticipado

Cuando la pérdida aún no llega, pero ya duele.

El duelo anticipatorio es lo que experimentas cuando alguien a quien amas recibe un diagnóstico terminal y comienzas a vivir el duelo, a pesar de que esa persona sigue aquí. También se hace presente ante otras pérdidas de salud significativas, como los cambios físicos después de un tratamiento contra el cáncer, la espera de una cirugía programada o la pérdida de independencia que acompaña a una enfermedad crónica.

Las emociones que surgen en esta etapa son complejas y se acumulan en capas. Es posible que sientas miedo, tristeza, enojo, culpa o incluso una extraña sensación de alivio; muchas veces todo al mismo tiempo. Tal vez te encuentres lidiando con conversaciones difíciles sobre los cuidados al final de la vida, las órdenes de No Reanimación (DNR) o la Asistencia Médica para Morir (MAiD). Estas se encuentran entre las pláticas más retadoras que se pueden tener con los seres queridos.

El acompañamiento terapéutico durante este periodo puede ayudar a calmar la ansiedad y la confusión, brindándote el apoyo necesario para iniciar y mantener conversaciones de corazón a corazón, permitiéndote estar completamente presente tanto para ti como para tu ser querido.

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Pérdida de un Familiar

Un dolor tan profundo como el amor mismo.

La muerte de un miembro de la familia es una de las experiencias más dolorosas de la vida. Nada puede prepararte por completo para la tristeza, la confusión y la desorientación que vienen después. Debido a que las relaciones familiares son complejas, una pérdida puede traer a la superficie una cascada de emociones que incluyen enojo, miedo, culpa, autorreproche y un profundo sentimiento de desubicación.

Es posible que te encuentres repasando conversaciones una y otra vez, deseando haber dicho algo diferente o luchando por entender cuál es tu lugar ahora que esa persona ya no está. Hay quienes empiezan a cuestionar el rumbo de sus propias vidas, mientras que otros descubren que la pérdida refleja, en silencio, su propia mortalidad.

El duelo necesita espacio para expresarse, y requiere del apoyo de alguien que pueda acompañar con el mismo respeto el amor, el arrepentimiento, el enojo y el quebranto del corazón.

Estoy aquí para ofrecerte ese espacio.

Muerte de un amigo o de alguien especial

Algunas de las pérdidas más profundas son las que menos se reconocen.

Hay amigos, hay familia, y luego están esos amigos que se convierten en nuestra verdadera familia.

La muerte de un amigo cercano puede ser devastadora y, sin embargo, a menudo a este tipo de pérdida no se le da el reconocimiento que merece. Al no tener un rol formal dentro del proceso de duelo tradicional, muchas personas terminan viviendo su dolor en silencio, sin las redes de apoyo que normalmente se le brindan a los familiares directos.

A esto se le conoce como duelo desautorizado (o duelo privado de derechos): una pérdida que es real y profunda, pero que la sociedad no siempre reconoce. Cuando tu duelo no es validado, el dolor no disminuye; simplemente se vuelve invisible ante los demás, lo que puede hacer que cargarlo se sienta aún más pesado.

Si la persona que perdiste era quien mejor te conocía, a quien llamabas primero, la que te entendía sin necesidad de explicaciones... esa pérdida es inmensa y merece ser honrada por completo.

El acompañamiento terapéutico te ofrece un espacio donde tu pérdida es visible, tus emociones son bienvenidas y nunca se te hará sentir que tu dolor es exagerado o que está fuera de lugar.

Woman by Lake
Dog Resting on Bed

Pérdida de una Mascota

El amor fue real, y tu dolor también lo es.

No era «solo» un perro, un gato, un ave o cualquier otra criatura. Tu compañero de vida era un miembro más de la familia y el duelo que estás sintiendo es completamente válido.

Perder a una mascota puede dejar un vacío profundo y desconcertante. Cambia tus rutinas diarias, tu noción de hogar y, muchas veces, tu sentido de propósito. Tal vez te despertabas cada mañana para alimentarlo, regresabas temprano a casa para sacarlo a pasear o encontrabas consuelo en su presencia silenciosa e incondicional al final de un día largo. Esa presencia es insustituible, y su ausencia se siente de formas que van mucho más allá de lo que la gente a tu alrededor logra comprender.

Nuestra sociedad no siempre reconoce la pérdida de una mascota como un duelo importante, y esa falta de validación puede hacerte sentir aislamiento o incluso pena por tu propia tristeza. No estás exagerando. Estás viviendo un duelo.

Yo misma he vivido la pérdida de mis propios compañeros animales. Conozco el vacío que dejan atrás. Por eso, estoy aquí para platicar contigo, libre de juicios, y acompañarte a vivir tu dolor abiertamente.

¿Estás listo para dar el primer paso?

Pedir ayuda es un acto de valentía.

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